Blogia
loqueyocreo

De ida y vuelta

De ida y vuelta

Llevo un tiempo dándole vueltas a reflexionar algo sobre la banca ética y el verdadero cambio social que estaba convencido que ya se estaba produciendo.

La realidad me ha resituado y esa ilusión fuerte que tenía sobre el inicio de este cambio se ha moderado y, a pesar de seguir viendolo, creo que será mas lentamente.

 

El mundo es demasiado bonito para el ser humano y no terminamos de entenderle… o hace mucho que dejamos de hacerlo, aunque poco a poco volvemos a escucharle.

 

Asi que como ese tema no lo tengo claro (como siempre) prefiero comentar otra cosita un poco menos trascendente para el mundo, que no para mí.

Esta mañana he tenido que acercarme a un organismo público para entregar algunas modificaciones de un proyecto… en definitiva, un coñazo, pero durante el trayecto de ida y el de vuelta me han ocurrido dos cositas que me han hecho pensar un poquito.

La ida

A la ida, he pasado cerca de la universidad y me he cruzado (yo iba en coche y él andando) con un chavalín de unos 20 años paseando con su mochila en la espalda, aparentemente sin prisas con la mirada perdida en sus pensamientos, disfrutando del buen tiempo que, a pesar de estar en febrero, hacía.

Este insignificante hecho, me ha provocado al instante un viaje en el tiempo y un aluvión de recuerdos o reflexiones sobre mis paseos al sol en esa época de mi vida y sobre los pensamientos en los que fijaba mi mirada en aquella época…

En decimas de segundo he recordado la angustia que me provocaban los exámenes y la falta de sensación de seguridad que siempre tenía en estas épocas en las que tenia que demostrar que dominaba unas materias que, no voy a decir que no me entusiasmaban, las detestaba a la mayoría de ellas ( el 99.89 %), no me gustaban nada y no solo eso, con 20 añitos ya me planteaba la utilidad de esas cosas en la vida real, mas que planteármelo tenia el convencimiento de su inutilidad para mi futura vida laboral, cosa que con el paso del tiempo, lamentablemente se ha cumplido.

Así que ahí me he visto en mi época de estudiante, salvando los listones que me imponían para obtener mi titulito de Ingeniero Técnico Industrial… y por supuesto volcaba en salvar esos listones el esfuerzo justo para, a poder ser, pasar rozando demostrándome a mi mismo que era capaz de entender al sistema y darle lo que quería de mi, pero eso si, ni un gramo mas de esfuerzo; este hecho es el que provocaba, lógicamente, la inseguridad de la que he hablado antes, ya que como se decía en la época, iba a los exámenes con lo puesto y lo llevaba todo con pinzas.

A día de hoy me doy cuenta de que, lo que en aquel momento podía ser interpretado como la ley del mínimo esfuerzo, en el fondo era otra cosa mucho mas interesante, era mi subconsciente (mucho mas listo que yo) que provocaba en mí un acto de rebeldía con el sistema, que originaba que en muchas ocasiones, tuviera que pelearme con él para que dejase de dedicar tiempo a otras cosas que me gustaban o que creía interesantes, y poder dedicárselo al sistema contra el que él ( mi subconsciente) luchaba.

Y creo esto por que en esa época era súper activo, futbol, futbito, bares… ojo que alguien podría pensar:

- ¡Que tío a eso le llama actividad! ¡Que cara dura!

En parte es verdad, algo caradura siempre he sido paro esa interpretación no del todo fiel a la realidad, este tipo de cosas me generaban un montón de actividad a varios niveles pero sobre todo en el ámbito social, siempre era el que organizaba los eventos (siempre he sido el liante),  era entrenador de niños… y arbitro gratis!, nadie quería serlo y hacía falta gente con ganas para hacerlo, además de jugar y entrenar a futbol federado, organizaba los equipos de la universidad de los que era entrenador jugador y que por cierto, fue campeón en varías ocasiones y además de todo esto lo compaginaba con currar en cositas varías y en crear una empresilla que montamos ( y cerramos)

Miro hacia a tras y me sorprendo de la cantidad de energía que volcaba en todo lo que hacía menos en mi formación reglada… ¿Que lástima verdad? Me pregunto como habría sido mi preparación/formación si mi subconsciente no se hubiese declarado en rebeldía…

Aunque no le culpo, no estaba equivocado, todo ese esfuerzo que dediqué extra a los exámenes (si,  alguna buena nota también hubo) y no dediqué a lo otro fue mal invertido, perdido. Todavía estoy esperando el día que me diga a mi mismo:

-Si no hubieses estudiado esto o aquello hoy no podrías disfrutar con tu trabajo……. He dicho bien disfrutar “con tu”, no disfrutar “de un” por que de un trabajo si que, lamentablemente, ese titulito que finalmente me entregaron, ha sido la principal causa de que no haya dejado de tener (que no de disfrutar, me niego a que considere disfrutar al hecho de tener uno) un trabajo remunerado desde que termine los estudios (antes incluso)

Este último párrafo me lleva a otra reflexión bastante interesante y ligada con lo anterior; paulatinamente he ido dejando de hacer cosas que me gustaban por hacer este o aquel trabajo, mas o menos bien, por los que me remuneraban lo que ha provocado que a día de hoy, lamentablemente todavía no haya disfrutado con ninguno de mis trabajos/empleos y he tenido varios.

Para no alargarme demasiado ya que tengo que dejar de escribir este blog para dedicarme a mis trabajos remunerados, Lo que yo creo como resumen de toda esta dispersión mental que me ha sugerido la imagen de un estudiante paseando, es que es un verdadera lástima que la formación a las personas se base únicamente en acumular conocimientos en materias, dejando de lado la verdadera formación en experiencias y habilidades  para explotar las de cada individuo de la mejor manera.

La formación, desde mi punto de vista, se debería de centrar en que cada persona haga lo que mas le gusta hacer, esto va a ser lo que mejor haga ¡seguro! y en lo que v a invertir el mayor esfuerzo de forma natural,

Además ayudaría al individuo a realizarse ( no tengo muy claro lo que es esto) o a vivir satisfecho con su vida de manera integral (en todo lo que hace y no solo fuera de sus empleos como hay mucha gente) por lo que la formación reglada se debería fundamentar en localizar y potenciar estas habilidades especiales y específicas de cada persona y canalizarlas para que aporten lo máximo a la sociedad…

Como soy optimista, creo que cambio se también se está dando, no sé si llegaré a verlo o lo verán mis hijos pero llegará y todos seremos “personas de provecho” pero esto último está relacionado con lo que me ha pasado en el viaje de vuelta y se merece su propia reflexión mas adelante.

0 comentarios