Igualdades y saltos necesarios
Alternando con esas grandes reflexiones sobre temas trascendentales, fin del mundo, caída del sistema, neutrinos mas rápidos que la luz (bueno, de esto no he escrito pero ya lo haré cuando se termine resolviendo) me gusta escribir aquí sobre ideas menores que probablemente solo me interesen a mi, que por otro lado probablemente soy el único que las lee, las escribo entonces de acuerdo con el interés general de los lectores del blog.
Hoy toca algo que me lleva dando vueltas a la cabeza desde hace unos cuantos años y que resulta que con el paso del tiempo, como el buen güisqui, cambian hasta de color;
No es otra cosa que la sencilla relación entre las personas, las generaciones y los coches… ¿comorl? pues eso, a ver si me explico que sé que el lector habitual no se entera muy bien de las cosas y hay que explicárselas clarito.
Sobre mi generación (y bueno, sobre mi caso específico en esa generación)
Soy una persona con 35 años (en 2012), la mejor edad, como venimos concluyendo cada año que pasa mi amigo Jose Mª y yo desde que tengo memoria, padre de 2 niños pequeños y con las necesidades ligadas al transporte en coche condicionadas por ese hecho que, irremediablemente, provoca carencia de espacio físico donde se puedan encajar los 4.400 cacharros habituales, (los que antes nuestros padres no necesitaban y que por supuesto no entraban en el 600) y que, a pesar de no ir conmigo la idea, propicia el pensamiento de que es necesario un “monovolumen”… esta es la segunda trampa,… lo sé, la he contado antes que la primera que viene ahora, es una forma de enganchar al lector (estoy totalmente enganchado ¿Cuál será la primera?)
Ya va… y también resulta que me dio por estudiar una ingeniería; hecho dramático que hizo que terminase de estudiar bastante talludito ya, rondando los 25 o 26 años, y que me destinó a vivir sin un clavelito de mi corazón toda esa parte de mi vida, vamos que, como soy de familia humilde, anduve sin un duro hasta que fueron euros.
Y esto, ¿que propició?, pues que a base de trabajillos cutres, de becas y demás, solo pude pensar en comprar un utilitario, de segunda mano primero, y cuando fueron unos pocos mas los euros de los que dispusimos, mas bien pocos, pensásemos en el utilitario pero ya nuevo… esta fue la primera trampa.
Resulta que ahora que mi utilitario (el segundo que compré) ya empieza a pedir un cambio, a lo que me conduce la vida es a que ¡lo cambie por un monovolumen!!!,
Este es el salto que se antoja necesario en la línea de mi vida, y por el que no quiero transitar sin pasar por la casilla de salida y sin cobrar los 20.000
Pero ¿Qué me he saltado?
Lo que me he saltado (ahora lo explico) lo he hecho por que se me ocurrió estudiar para ser un hombre de provecho como me dijo mi padre… pues me niego (sirva este lugar como repositorio de pataletas, así me desahogo) me niego rotundamente a haberme perdido el deportivo rojo (esto me he saltado).
Yo, como cualquiera de mi generación, también quise sentir el poder bajo mi pié del acelerador rugiendo con tropecientosmil caballos y pasear con la capota bajada por algún boulevard de alguna ciudad… pero no pudo ser, eso en mi generación se quedó reservado para los chicos de familias pudientes y para los chicos que abandonaron los estudios con 16 años para trabajar en la construcción… (ahora es cuando suena el ruido de un tocadiscos al que le salta la aguja) pues si, digo bien, esos chicos que trabajaban bajando sacos como peones que incluso algunos llegaron a oficiales, si, esos disfrutaron de mi fantasía de deportivo rojo, y lo hicierón como si no fuese a haber un mañana…
Pero ¿que ocurre ahora? Pues que el tiempo ha puesto a cada uno en su lugar y ellos están pensando en comprarse el monovolumen para poder transportar a sus hijos y los 4400 cacharos, vale, algunos de ellos tienen problemas por que la actual crisis comenzó la construcción y no encuentran trabajo en lo suyo (¿lo suyo?) por lo que se tienen que reciclar a otros sectores donde cobran menos u optar a trabajos de menor cualificación… ¿esto son problemas reales?
Lo que yo creo es que no, no lo son, tengo la sensación de que ninguno de estos perfiles personales pasa hambre (habrá casos, no digo que no, pero los menos) o tengan situaciones dramáticas reales, están prácticamente igual que todos los demás, por suerte; y esto es así gracias al sistema de protección social que tenemos, que, reconozcámoslo, es realmente bueno (a ver lo que dura por que tal y como va la cosa los gobiernos actuales lo tienen en el punto de mira)
En este caso, la hormiga no solo da cobijo a la cigarra, además lucha por sus derechos… vale, parece que hay algo de rencor en lo que he escrito pero no es así, de verdad, lo que realmente lamento es que en su momento no hubiese mas igualdad, creo yo que a la baja, que cualquiera haya podido optar a deportivos rojos, independientemente del talento o la valía, ha sido una parte de la burbuja que nos ha hecho llegar a la situación que estamos, para bien o para mal, ahora si existe esa igualdad, excepto con los chicos de buena familia que ya van por el tercer Porche Cayenne por que no les gusta el color… pero cada vez quedan menos de estos (espero)
Por lo que volviendo al salto que planteo, lamentablemente me voy a quedar sin el deportivo rojo… de momento :-)
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